Moreno y Vélez señalan, en el artículo escrito el añ0 2002 titulado “Historia de la biología molecular”, por definición la genómica permite: (1) conocer todos los genes en un genoma, (2) todos los transcritos del acido ribonucleico mensajero en una célula y (3) todos los procesos metabólicos en un tejido, así la genómica puede revelar todas las características estructurales y funcionales de un organismo en la medida de lo posible. Todos estos enfoques producen una masiva cantidad de datos, únicamente abordables mediante bioinformática y biología computacional. En otras palabras, para hacer genómica se requiere conjugar dos disciplinas: la biología molecular y la bioinformática. Con la biología molecular se efectúa el clonaje y el secuenciamiento del genoma mediante la manipulación enzimática del acido desoxirribonucleico. El propósito aquí es conocer el orden exacto de los nucleótidos que conforman el mensaje genético de una especie determinada. Luego, a través de la bioinformática el genoma es ensamblado y analizado a fin de predecir y localizar las regiones codificantes y las regiones no codificantes a lo largo de las secuencias del desoxirribonucleico. Esto produce un mapa del genoma mostrando una sucesión intercalada de genes y regiones intergénicas por las dos hebras del desoxirribonucleico, más unas propiedades adicionales del genoma, como regiones repetidas, transposones, etc. Al final, expertos en biología molecular, celular, bioquímica, genética, ecología, patología y evolución molecular organizan, analizan y anotan toda la información relevante acerca de la maquinaria metabólica y de las funciones celulares del organismo en particular, con lo que se produce la publicación de la secuencia completa de un genoma. Una vez secuenciado un genoma el “verdadero” trabajo comienza aquí, esto es, analizar y aprovechar toda esta información almacenada de la manera más racional y ética posible. Esta necesidad ha hecho que la genómica se haya especializado en abordajes y subdisciplinas para estudiar las diferentes propiedades biológicas de todos los genes identificados y su posible biotecnologización.
Según el investigador Dalton, en el artículo escrito el año 1999 titulado “Cambio postgenómico: Aprendizaje de la lectura de la síntesis de las proteínas”, una vez secuenciado un genoma, otro abordaje imperativo de llevar a cabo es la genómica estructural o proteómica. El reto aquí es expresar a proteínas todo este juego de marcos de lectura abierta predichos para múltiples propósitos. Por definición, la proteómica es el análisis a gran escala de las proteínas para entender la función de genes y genomas y la bioquímica de las proteínas, procesos y rutas metabólicas. Para esto, en palabras de Pandey y Mann, en el artículo escrito el año 2000 titulado “Proteómica para el estudio de genes y genomas”, tres áreas principales de investigación son extensivamente estudiadas: (1) la microcaracterización de proteínas para la identificación a gran escala de proteínas y sus modificaciones postraduccionales, (2) la proteómica de expresión diferencial para la comparación de niveles de proteínas con aplicación potencial en un amplio rango de enfermedades y (3) el estudio de las interacciones proteína-proteína usando técnicas tales como espectrometría de masas, sistemas de dos-híbridos y biología computacional. En síntesis, el objetivo final de la proteómica es expresar a proteínas todos los genes predichos por la genómica, averiguar su estructura tridimensional mediante cristalografía y resonancia nuclear magnética, además de establecer su función celular.
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